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11 de noviembre de 1917

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… y aún quedaba un año de guerra por delante.

Tareas para el otoño

Tareas para el otoño

Aidez l'Espagne Miró

No todas las opiniones son respetables

Aidez l'Espagne Miró

 

En vísperas de tan señalada fecha otoñal no puedo permanecer impasible ante las múltiples infamias que políticos y medios de comunicación -saturados todos ellos de aquello que los antiguos griegos llamaron hybris o sea, desmesura- vierten sobre nuestras pobres vidas desde hace ya tiempo. Creo que como ciudadano de un país democrático y ante un asunto de extrema importancia para todos me debo a mí mismo una toma de postura,  ya que la vaguedad y la apatía imperantes no hacen sino deslegitimar nuestros derechos cívicos. Las cosas se pueden hacer bien, mal o regular pero siempre con un criterio. Al día de hoy ese criterio falta y sobra un montón de ignorancia atrevida.

Señores independentistas de Cataluña:

Como uno tiene la edad suficiente para reconocer el país en el que vive, ese al que ustedes insisten en llamar Estado Español (las mayúsculas me las invento) y que en realidad se llama España…

Como uno ha estudiado con interés mucha historia, reciente y pasada, muy pasada…

Como una ha aprendido a diferenciar las voces de los ecos y por tanto sé cuándo y cuánto me están mintiendo…

Cedo la imagen a un catalán y la palabra a un sevillano.

“En esta egregia Barcelona, perla del mar latino, y en los campos que la rodean y que yo me atrevo a llamar virgilianos, porque en ellos se da un perfecto equilibrio entre la obra de la naturaleza y la del hombre, gusto de releer a Juan Maragall, a mosén Cinto, a Ausias March, grandes poetas de ayer, u otros, grandes también, de nuestros días. Como a través de un cristal coloreado y no del todo transparente para mí, la lengua catalana, donde yo creo sentir la montaña, la campanilla y el mar, me deja ver algo de estas mentes iluminadas, de estos corazones ardientes de nuestra Iberia. Y recuerdo al gigantesco Lulio, el gran mallorquín. ¡Si la guerra nos dejara pensar! ¡Si la guerra nos dejara sentir! ¡Bah! Lamentaciones son estas de pobre diablo. Porque la guerra es un problema de meditación como otro cualquiera, y un tema cordial esencialísimo. Y hay cosas que sólo la guerra nos hace ver claras. Por ejemplo: ¡Qué bien nos entendemos en lenguas maternas diferentes, cuantos decimos, de este lado del Ebro, bajo un diluvio de iniquidades: “¡Nosotros no hemos vendido nuestra España!”. Y el que esto se diga en catalán o en castellano en nada amengua ni acrecienta su verdad.”

Juan de Mairena

La Vanguardia

1938

 

Notas personales a pie de página (para quien le interese):

En nombre de los que lucharon contra el régimen totalitario que acabó imponiéndose hace ochenta años no admito ni respeto al que miente sobre la historia de mis mayores. La guerra civil no fue una guerra de España contra Cataluña y aunque solo fuera por los miles de españoles que huyeron de la muerte a través de la frontera de Perpignan de justicia es pedir respeto y sensatez.

Franco murió en la cama hace 42 años. La transición que vino después no fue en absoluto tan perfecta ni modélica como nos han querido hacer ver de forma insistente. Se hizo lo que pudo dadas las circunstancias y sé que hubo mucho que callar y aguantar por parte de la izquierda y algo que disimular por parte de la derecha. Pero también tengo el infantil recuerdo del ambiente imperante durante aquellas primeras elecciones que se resume en ilusión y ganas de comenzar algo nuevo. En nombre de aquellas largas colas de entonces ante los colegios electorales no admito ni respeto que ningún sinvergüenza insulte mi inteligencia diciéndome que vivo en un estado franquista y totalitario.

El “régimen del 78” como lo ha bautizado cierto partido político que se dice de izquierdas es sin duda mejorable. Son tantos los flecos que atienden a un sin fin de carencias en derechos básicos que todavía no se cumplen que la lista de posibles cambios es larga. En cualquier caso, como partidario convencido de una nueva República, incluso federal, demando el derecho común a decidir una reforma radical de la Constitución y, llegado el caso, de su sustitución por una nueva. En Francia llevan cinco.  Hablemos y decidamos juntos sobre este asunto determinante. Razones bastante más espurias se esgrimieron no hace mucho para añadir una cláusula que antepone el pago de la deuda a otras necesidades económicas. Si hablamos de los Borbones tampoco yo tengo mayor aprecio por la monarquía (con escándalos de corrupción o sin ellos) pero conviene recordar que el Jefe del Estado no es más que un símbolo; gobiernan y deciden los políticos que votamos. No admito ni respeto que se abuchee a un rey y se aplauda a un terrorista.

En nombre de los muertos por atentados terroristas habidos en estos últimos cuarenta años en toda España (incluida Cataluña) no admito ni respeto que me acusen de vivir en un estado represor. En mi pequeña ciudad de provincias nadie impide a nadie expresar su opinión y no apunto con el dedo al que no piensa como yo. Visité hace un tiempo con mi familia la tumba de Manuel Azaña en Montauban y con ello soy consciente del relato histórico que transmito a mi hija sobre lo que es una dictadura. Una vez más pido respeto y sensatez.

En nombre de los parlamentarios atrapados en el Congreso de los Diputados el 23 de febrero de 1981 no admito ni respeto que ningún supuesto universitario con ganas de trance histórico agite el espantajo del teniente Tejero para acusarme a mí de golpista.

El bipartidismo que hemos sostenido entre todos durante cuarenta años ha convertido la política local, regional y nacional en un lodazal. La crisis no ha hecho sino agudizar el hastío imperante hacia unos políticos a veces inmorales. Reconozco que el actual partido gobernante es indigno hasta la médula, empezando por su presidente, y que dicha indignidad se extiende a otras opciones políticas. Mal gobierno tenemos (su portavoz sin ir más lejos es un ejemplo de vileza) para bregar con un asunto de secesión en la que la otra parte no sabe salir del discurso único. En nombre de los ciudadanos que en toda España votan libremente lo que les da la gana no admito ni respeto que me acusen de ser fascista únicamente porque el partido gobernante en España no sea del gusto de una minoría que lo usa como argumento demagógico para demostrar el estado fallido al que pertenezco.  Al menos yo puedo decir que jamás he votado al PP. Solo por eso tengo la conciencia algo más tranquila.

Las aspiraciones de mejora de la gente son legítimas. Hagámoslas legales pactando un referéndum de verdad en el que se asuma un mínimo de participación y unos mínimos resultados para que el proceso sea vinculante, aspecto que el actual presidente catalán (al que nadie ha votado para el cargo que ocupa, por cierto) no parece compartir.

Reconozco que mi sentimiento español es muy débil (el patriotismo es el último refugio de los canallas, decía Samuel Johnson.) No me gustan los toros ni la liga. No voy a misa ni creo en ningún dogma religioso. No escucho pasodobles ni zarzuela. No me electrizo con el himno y la única ocasión en que saqué una bandera a la calle fue cuando la selección ganó el mundial (tuve que comprar una en un chino). Por lo demás admiro los valores de la República Francesa y no descarto acabar pidiendo la doble nacionalidad.

Mientras tanto solo soy un ciudadano español. Sin mayor orgullo, es cierto, pero también sin demasiados complejos. Y sí, desearía que mi país fuera mejor en muchos sentidos, para todos. Pero lo que no admito ni respeto es que las fuerzas de izquierda sigan comprando y vendiendo el producto nacionalista, con la connivencia de la derecha neoliberal.  Ser de izquierdas y nacionalista es una contradicción. ¿Acaso hemos olvidado que las precariedades que sufre un trabajador suelen ser las mismas en todos los sitios? ¿Acaso hay que permitir que sea la derecha tradicional, española y catalana (y vasca, claro) la que instrumentalice los sentimientos localistas de la gente para jugar al despiste sobre los asuntos vitales que en democracia son la sanidad, la educación y el empleo?

Y, por favor, dejen en paz a los niños.

 

 

 

5 escena funeraria neolítico dibujo color

Por tierras burgalesas. Dolmen de “El Pendón”

dolmen reconstrucc ambiente

Dolmen de “El Pendón”: La tumba monumental de los campesinos neolíticos de La Bureba.

Las primeras sociedades campesinas hacen su aparición en el interior de la Península Ibérica hace algo más de 7000 años. En este momento se inició el periodo conocido como Neolítico caracterizado por la introducción de la agricultura, la ganadería y también por innovaciones tecnológicas como la cerámica o la piedra pulimentada. A su vez, se desarrollaron nuevas fórmulas de relación social, con un importante reforzamiento de los vínculos de parentesco entre los miembros de una misma comunidad.

Las tumbas megalíticas se construyeron con grandes bloques de piedra llamados ortostatos, disponiendo de un espacio funerario principal conocido como cámara, a la que se accedía a través de un corredor o pasillo, generalmente levantado con piedras de menor tamaño. Esta gran estructura se protege con un montículo de tierra y piedras, denominado túmulo, que dota a toda la construcción de una entidad considerable y de una presencia muy destacada en el paisaje.

La Arqueología nos dice que el dolmen de “El Pendón” (Reinoso, Burgos) fue  en origen un gran sepulcro de corredor. Con el paso del tiempo se fue transformando en el monumento que hoy conocemos, en parte como consecuencia de procesos rituales que tuvieron lugar en la Prehistoria y también debido a saqueos y destrucciones de épocas más recientes.

dolmen de el pendón foto

dolmen de El Pendón

Estos son los bocetos previos para la escena funeraria neolítica que forma parte de la señalización del lugar.

YVIERS 2

Entre Limoges y Angoulême. Cuaderno de viaje

Algunos dibujos y bocetos de nuestro último viaje por Francia.

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Bicentenario de la muerte de Jane Austen

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Un 18 de julio de hace doscientos años murió la escritora inglesa Jane Austen. Tenía 41 años y esta es el listado de sus obras:

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Posible retrato de Jane Austen que he elaborado basándome en una escultura en cera. La escultura en cuestión se encuentra en la ciudad de Bath y se trata de una reconstrucción realizada mediante técnicas forenses a partir de los escasos “retratos” que se conservan de la escritora.

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WALDEN. Bicentenario del nacimiento de Henry D. Thoreau

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Hoy, hace doscientos años, nació Concord, Massachusetts Henry David Thoreau.  De su obra más conocida Walden, mi vida entre bosques y lagunas, traigo algunos fragmentos reveladores del carácter de este escritor rebelde y solitario. Thoreau supo describir como nadie la belleza de la laguna de Walden: es el ojo de la tierra, el agua del cielo.

 

“Cuando escribí las páginas que siguen, o más bien la mayoría de ellas, vivía solo en los bosques, a una milla de distancia de cualquier vecino, en una casa que yo mismo había construido , a orillas de la laguna de Walden en Concord, y me ganaba la vida únicamente con el trabajo de mis manos. En ella viví dos años y dos meses. Ahora soy de nuevo un morador en la vida civilizada.”

(…)

“Fui a los bosques porque quería vivir deliberadamente, enfrentar sólo los hechos esenciales de la vida, y comprobar si yo no podía ver lo que ella tenía que enseñar, no sea que cuando estuviera por morir descubriera que no había vivido. No quería vivir lo que no fuera la vida; es tan caro el vivir; tampoco quise practicar la resignación, a no ser que fuera absolutamente necesaria.”

 

(…)

Un lago es el rasgo más hermoso y expresivo en un paisaje. Es el ojo de la tierra, y al mirar por él mide el explorador la hondura de su propia naturaleza.

(…)

En uno de esos días bellos de otoño, cuando se aprecia enteramente todo el calor solar, sentarse sobre un tocón a una altura como ésta, divisar abajo el lago y estudiar los hoyuelos anulares que se inscriben sin cesar sobre su superficie entre los cielos y árboles reflejados sobre la misma, es un confortador empleo del tiempo.

 

Walden, 1854

WALDEN reducc

 

 

VISTA SEGOVIA color copy

Vista de Segovia en julio de 1562

VISTA SEGOVIA color copy

Ilustración realizada a partir de la vista que Anton van den Wyngaerde realizó en uno de sus viajes a España en el siglo XVI.

Anton van den Wyngaerde, conocido en España como Antonio de las Viñas o Antonio de Bruselas, fue un autor flamenco, nacido probablemente en Amberes, que entró al servicio de Felipe II en 1557, cuando el monarca visitaba sus posesiones de Flandes. En 1558 viajaría a Inglaterra para preparar dibujos de diferentes localidades que había visitado Felipe II al casarse con María Tudor. A continuación, en 1561 o 1562, invitado por el monarca, Wyngaerde llegaría a España, dando inicio a una serie de viajes por diversas regiones, que tendrían como resultado la realización de los dibujos de sesenta y dos ciudades y pueblos del Reino. Las razones del viaje se han relacionado con el interés de Felipe II por que el flamenco decorara los palacios reales con vistas topográficas. Parece que trabajó en el Palacio de El Pardo y en el Alcázar de Madrid.

Es en el inicio de su primer viaje, en 1562, cuando Wyngaerde llega a Segovia. De esta visita resultaron las dos “Vistas de Segovia”, desde El Terminillo y desde La Piedad, y la “Vista del Palacio Real de Valsaín”. Siguiendo la metodología que haría habitual en sus viajes, el flamenco realizaría bocetos de monumentos concretos, estudios de localización y otros dibujos preparatorios, que dan fe del virtuosismo del autor como dibujante y topógrafo. El celo de Wyngaerde por dibujar con precisión y exactitud la topografía parte de su interés por dejar constancia fiel de la realidad que veía. Esta manera lo diferencia de otros autores coetáneos, como Joris Hoefnagel, más interesado en representar la escenografía que los detalles en las vistas que presentaría en el Civitas Orbis Terrarum, de 1572.

La “Vistas de Segovia” constituyen dibujos de inestimable valor, no solo por la componente artística, sino por aportarnos el retrato de la ciudad castellana a fines del Renacimiento, a la manera de una instantánea fotográfica, compuesta por la suma de varias vistas desde posiciones diferentes en el mismo dibujo. La precisión topográfica permite analizar el contexto urbanístico de una ciudad viva (Catedral en construcción) y una ciudad gloriosa (Alcázar Real, palacios nobiliares, torreones, iglesias, monasterios, conventos, etc.), y ahora para nosotros una ciudad en parte perdida, pues numerosos son los espacios y edificios hoy transformados y desaparecidos que los dibujos representan (San Gil, Santiago, Casa Vieja de la Moneda, etc.).

Fuente: Museo de Segovia

 

Joseph Dalton Hooker

200 aniversario de Joseph Dalton Hooker

Joseph Dalton Hooker

200 aniversario de Joseph Dalton Hooker

Tal día como hoy, 30 de junio, nacía en 1817 el botánico y explorador inglés Joseph Dalton Hooker.

Siendo aún muy joven, en 1839, se embarcó como médico cirujano en la expedición de Ross a la Antártida. Pero a Hooker lo que le gustaba desde niño era recolectar plantas tal y como le había enseñado su padre, eminente botánico también, así que volvió con una buena colección de musgos y líquenes de los que hizo también toda clase de dibujos. No olvidemos que la formación de cualquier científico naturalista del siglo XIX incluía una cierta destreza artística para poder captar aquello que aún se escapaba del objetivo fotográfico.

El joven Dalton volvió a Inglaterra en 1843 y se dedicó a estudiar plantas fósiles y a ligar con la hija del profesor de botánica John S. Henslow y tutor de Charles Darwin, que ya por aquella época le estaba dando forma a su obra “El origen de las especies”. Ni que decir tiene que tanto Hooker como Darwin fueron amigos y colegas toda su vida, siendo el propio Hooker el que convenció al padre de la teoría de la evolución de que hiciera públicas sus conclusiones científicas.

Pero el gran viaje de Hooker comenzaría en 1847, cuando se embarca, vía Suez, hasta la India y de allí al Himalaya, convirtiéndose en el primer europeo en estudiar la flora de la región. Acompañado de guías locales el botánico estuvo tres años recorriendo Nepal y Tíbet. Fruto de esta experiencia publicó “Diario del Himalaya”, dedicado a su amigo Darwin. También le debemos a Hooker la que se considera primera imagen del monte Everest, cuando se le conocía como Chomolungma (Madre del universo, en tibetano). En aquel momento todo el mundo aún creía que el pico más alto era el Kanchenjunga, que hoy sabemos es la tercera cumbre más elevada después del Everest y el K2. El dibujo es un boceto a lápiz en el que se adivina al fondo la silueta del Everest emergiendo de un mar de nubes. El apunte tomado del natural se conserva en los archivos del jardín botánico de Kew (Londres) y fue realizado en diciembre de 1848.

Ya de vuelta, Hooker se dedicó a elaborar su magna obra botánica dedicada a la flora de la India, encargándole al consagrado ilustrador Walter Hood Fitch la realización de las litografías que acompañaban al texto. También Fitch le dio color al boceto del Everest.

Aún tuvo tiempo el científico de embarcarse en otros viajes: Palestina, Marruecos, Estados Unidos,… aumentando así su formación como botánico. Joseph Dalton Hooker murió con 94 años en 1911.