Valladolid Igelsia de San Martín

El infante de la sonrisa triste. Nueva novela de Roberto Losa

 

Roberto Losa, escritor, arqueólogo y compañero de aventuras desde el siglo pasado nos regala su última novela. Y digo bien, regala, pues el enlace para descargarla de forma gratuita se aloja en su propia página web Protocultura (aquí).

Solamente los hombres arrojados como él tienen lo que hay que tener para entregar de forma altruista los frutos de su investigación histórica.

Su historia comienza con una ejecución (siempre interesante comienzo, vive Dios) y ya desde las primeras páginas consigue hacerte pasear con toda naturalidad por el Valladolid del siglo XVIII.

Esta es la reseña de la la novela El infante de la sonrisa triste:

“Santos Aguña es un aspirante a comediógrafo que, mientras tanto, se gana la vida colaborando en asuntos poco limpios con la Justicia. Todo fluye con  normalidad hasta el momento en que, sin saber por qué, comienza a ser acosado y perseguido con muy malas intenciones. La invitación que recibe para acudir a la corte ilustrada que el infante don Luis Antonio de Borbón, hermano de Carlos III, ha organizado en Arenas de San Pedro (Ávila) le supone una fenomenal ocasión de escapatoria. Allí, Santos intentará consolidar su carrera como escritor de la mano de genios como Goya, Boccherini o Jovellanos. Sin embargo, pronto descubrirá que las cosas no son lo que parecen y se verá inmerso en las confabulaciones de salón en las que cortesanos ambiciosos pugnan por hacerse con el control del palacio del infante.”

El protagonista, Santos Aguña, vive cerca de la iglesia de San Martín de Valladolid cuyo dibujo incluyo abajo.

“No tenía yo oficio conocido por la mayor parte de mis vecinos y amigos, a parte del nuevo de dramaturgo. Disponía de una gran casona de dos pisos,
bodega y sobrado situada en el callejón de los Moros, a la vera de San Martín, (…)” (pag 24).

Valladolid Igelsia de San Martín

Recomiendo la lectura de esta novela, documentada al detalle, cuidada en sus personales y cinematográficamente tejida. Por si fuera poco está dedicada a una especie siempre amenazada en España: los afrancesados (como afrancesado de pro, me siento en deuda con el autor) e incluso tiene el buen gusto de comenzar su obra con una cita de Voltaire, el autor cómico más grande de la literatura francesa.

Bon voyage…

 

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *