Antonio Machado

Hace 78 años murió Antonio Machado en el exilio

Antonio Machado

Durante aquel duro invierno del 39 el gobierno francés intentó limitar al máximo la oleada de refugiados españoles (más de 230.000) que se unían a los varios millones de extranjeros que ya se habían instalado en Francia desde 1918.

La prensa de derechas exhortaba al Gobierno de Daladier a no aceptar más inmigrantes. Desde L’Action Française León Daudet, notorio agitador ultraderechista, se preguntaba si Francia iba a convertirse en “el estercolero del mundo”.

La perspectiva de un éxodo en masa del Ejército de Cataluña aterrorizaba a Francia, donde muchos equiparaban los combatientes republicanos en retirada a “hordas terroristas”. Como los de cualquier otro ejército derrotado, aquellos hombres sucios y harapientos causaban mala impresión. Tanto más cuanto que saludaban puño en alto, cantaban la Internacional y a que, sin duda, había entre ellos alguna gente violenta.

Hoy recibimos a los refugiados sirios con la mismo desconfianza. -“¿Acaso no habrá terroristas entre ellos?”- nos preguntamos en voz baja, mientras olvidamos o hacemos oídos sordos al hecho terrible de que huyen de una guerra. Como aquellos españoles.

Antonio Machado aún tuvo la suerte de ser acogido en una pensión cuya dueña sabía que nunca podría cobrar la estancia. En cualquier caso Antonio y su madre, Ana Ruiz, solo usaron de su hospitalidad unos pocos días.

Hace 78 años que ambos descansan en un recoleto cementerio frente al mar Mediterráneo.

 

(datos extraídos de la revista Polémica, 1986)