Premier sourire du printemps

primera sonrisa de la primavera 1 copy

Primera sonrisa de la primavera.

Título de un poema de T. Gautier que habla de la magia oculta del mes de marzo.

Este dibujo es mi aportación al Prix Graphique 2015 que convoca el Institut International Charles Perrault. En esta edición el texto a ilustrar es:

Tandis qu’à leurs œuvres perverses
Les hommes courent haletants,
Mars qui rit, malgré les averses,
Prépare en secret le printemps.

 Se trata de la primera estrofa del poema de T. Gautier titulado Primera sonrisa de primavera perteneciente a su libro de poemas Émaux et Camées publicado en 1852.

He aquí el poema entero y la traducción (personal) del mismo;

Tandis qu’à leurs œuvres perverses
Les hommes courent haletants,
Mars qui rit, malgré les averses,
Prépare en secret le printemps.

Pour les petites pâquerettes,
Sournoisement lorsque tout dort,
Il repasse des collerettes
Et cisèle des boutons d’or.

Dans le verger et dans la vigne,
Il s’en va, furtif perruquier,
Avec une houppe de cygne,
Poudrer à frimas l’amandier.

La nature au lit se repose;
Lui, descend au jardin désert
Et lace les boutons de rose
Dans leur corset de velours vert.

Tout en composant des solfèges,
Qu’aux merles il siffle à mi-voix,
Il sème aux prés les perce-neiges
Et les violettes aux bois.

Sur le cresson, de la fontaine
Où le cerf boit, l’oreille au guet,
De sa main cachée il égrène
Les grelots d’argent du muguet.

Sous l’herbe, pour que tu la cueilles,
Il met la fraise au teint vermeil,
Et te tresse un chapeau de feuilles
Pour te garantir du soleil.

Puis, lorsque sa besogne est faite,
Et que son règne va finir,
Au seuil d’avril tournant la tête,
Il dit: «Printemps, tu peux venir!»

 

Primera sonrisa de la primavera

Mientras los hombres se afanan
Anhelantes en sus obras perversas,
Marzo, que ríe a pesar de la lluvia,
Prepara en secreto la primavera.

A las pequeñas margaritas,
Solapadamente, cuando todo duerme,
Sus pétalos alisa
Y pule los botones de oro.

Hacia el huerto y la viña
Se dirige, furtivo peluquero,
Con un mechón de cisne,
A empolvar de escarcha los almendros.

La naturaleza en su lecho reposa;
Él baja al jardín desierto
Y abrocha los botones de las rosas
En su corsé de verde terciopelo.

Mientras compone solfeos,
Que a los mirlos silba a media voz,
Siembra los prados de narcisos nevados
Y de violetas los bosques.

Sobre los berros de la fuente
Donde bebe el ciervo, la oreja al acecho,
Con su oculta mano desgrana
Los plateados cascabeles del lirio.

Bajo la hierba, para que la recojas,
Esconde la fresa de tez bermeja,
Y trenza un sombrero de hojas
Para protegerte del sol.

Después, cuando su tarea está hecha
Y su reino se termina,
Girando la cabeza hacia el umbral de abril,
Le dice: “¡Primavera, puedes venir!”

 

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *