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Newton portrait

Isaac Newton: un poco de luz

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Isaac Newton: un poco de luz

Hace 290 años, entre el 20 y 31 de marzo según el calendario que usemos, murió Sir Isaac Newton. Todos sabemos que sus mayores logros científicos residen en el descubrimiento del cálculo diferencial y en la Ley de gravitación universal, pero uno no puede olvidar que también fue pionero en demostrar que la luz blanca está formada por los colores del arco iris. Es más, el color en realidad no existe ya que son los objetos que nos rodean los que absorben una o varias longitudes de onda de los colores mencionados, reflejando el resto. Es la mezcla de esos rayos emitidos lo que percibimos como color.

Newton demostró su teoría de la luz blanca mediante un sencillo experimento utilizando un prisma de cristal. Sin embargo el genio inglés no terminó de rematar su planteamiento al insistir en que las partículas lumínicas se desplazaban en línea recta, cuando hoy sabemos que se propagan (al igual que el sonido) por medio de ondas.

En sus últimos años y a consecuencia de una crisis nerviosa, Newton se alejó un poco de la luz de la ciencia para adentrarse en penumbras teológicas y alquímicas. En cualquier caso su obra científica ya estaba consolidada. Fue enterrado con honores en Westminster al comenzar la primavera de 1727.

En este enlace (clic en la imagen inferior) aporto una pequeña animación para explicar la descomposición de la luz blanca mediante el conocido Disco de Newton, un experimento que todos hemos realizado alguna vez en la escuela. Para que funcione hay que hacer girar el disco realmente rápido porque si no el color que percibimos es más bien gris.

disco de newton

 

Henri Cartier-Bresson y la pintura

HCB 5

Sin salir de la cultura francesa os propongo en esta ocasión un paseo por la obra de Henri Cartier-Bresson, fotógrafo del instante y uno de los fundadores de la agencia Magnum. Cronista del siglo XX, sus imágenes reflejan el profundo conocimiento artístico del autor a la hora de utilizar referentes iconográficos así como su gran interés por la composición.

La larga vida de Cartier-Bresson estuvo siempre ligada a la pintura; desde sus inicios en el taller de André Lhote hasta que en 1970 abandona la fotografía, que tanto éxito le había aportado, para dedicarse exclusivamente al dibujo.