Castro de Irueña, Salamanca

Asentamiento defensivo

Irueña se levanta sobre un cerro formado en la desembocadura del arroyo Rolloso en el río Águeda. Ambos cursos de agua y las empinadas pendientes del cerro ofrecieron al poblado una inmejorable defensa en casi todo su perímetro, con excepción de su lado meridional. A pesar de que solamente éste requería una protección artificial, los habitantes de Irueña construyeron una muralla en todo su contorno para completar su protección.

Este tipo de asentamiento en zonas escarpadas y difícilmente accesibles es común en los poblados prerromanos de la zona, los llamados castros. No obstante, en su emplazamiento buscaban otras condiciones naturales que les aseguraran, por ejemplo, el aprovisionamiento de agua o la existencia de pastos y tierras de cultivo, cuestiones que quedaban perfectamente cubiertas aquí. Se buscaban también puntos bien comunicados. Recientes descubrimientos arqueológicos parecen indicar que Irueña se localizaba en el trayecto de una vía de comunicación con el sur, al menos en época romana, lo que podría explicar su pujanza en este periodo histórico.

Texto: Vacceo

Modelo digital del terreno
Reconstrucción del castro
Detalle de la muralla

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