Las excavaciones realizadas en el yacimiento de Sant Gregori en Burriana han revelado que la villa marítima estaba especializada en viticultura. El equipo de investigación, coordinado por el Aula de Arqueología Mediterránea de la Universitat Jaume I de Castelló, en colaboración con el Museo Arqueológico de Burriana, ha identificado estructuras de producción de vino (cella vinaria) y parcelas de terreno que eran explotaciones agrícolas vinícolas (fundus). Dada la importancia de los hallazgos, el Ayuntamiento de Burriana y el Museo Arqueológico de la ciudad trabajan para incluir estos terrenos en el proyecto de musealización y valorización del yacimiento. (texto Ayto. de Burriana)

La villa de Sant Gregori está situada a unos 75 metros de la costa de Burriana (por eso es considerada marítima) y sus construcciones están datadas entre el cambio de era y el siglo IV d. C. En sus más de 15.000 m² de extensión se han documentado una serie de ambientes como estructuras productivas, de almacenamiento, salas calefaccionadas destinadas a baños y viviendas. Su extensión es superior a la media de las villas costeras excavadas en la provincia romana Tarraconense, cuya superficie supera los 10.000 m².
El territorio en el que está emplazada estaba vinculado, en época romana, al municipio romano de Saguntum y se sabe por los hallazgos producidos en diferentes excavaciones arqueológicas que en las zonas planas se habían proyectado villas que funcionaron como grandes fincas de explotación agrícola dedicadas al cultivo de la viña y elaboración del vino. En Saguntum, el comercio del vino supuestamente empezó a ser importante a partir del emperador Augusto y al menos hasta el siglo II d. C., porque algunos pasajes de la literatura latina del siglo II d. C., concretamente de Frontón y Juvenal, parecen confirmar que en esta centuria el vino saguntino era un producto bastante popular en Roma.
