Zenobia, reina de Palmira (II parte)

Desenlace de la intensa historia entre el emperador Aureliano y la ambiciosa reina Zenobia.  Carlos de Miguel aporta conocimiento, mapas y un discurso que engancha. Este capítulo incluye  esta ilustración que recoge el momento en que Zenobia entra en el foro de Roma a través del Arco de Augusto, encadenada y a lomos de un dromedario.  Un placer. Os dejo con la introducción que el autor hace de su capítulo.

Conocidas ya las actividades de Aureliano en el interior de Italia resolviendo asuntos internos que afectaban a la propia seguridad de Roma, Zenobia había expandido su dominio por buena parte de las provincias orientales, incluyendo Egipto. Un desafío que no obtuvo respuesta inmediata por parte del emperador debido a los innumerables frentes abiertos que tenía ante sí.

Sin embargo, una vez apuntalada la situación en Italia, y con la retaguardia relativamente tranquila, Aureliano, emperador de roma desde el año 270, marcha hacia oriente. Desde los tiempos de Odenato, la pars orientalis se había mantenido demasiado alejada de la influencia de Roma y ya iba siendo hora de mostrar a las díscolas provincias del este, que Roma aún era fuerte, y que su intención era volver a ejercer un dominio directo y efectivo sobre las opulentas regiones de oriente.

Asistimos hoy a la reconquista, por parte del Aureliano, de la región oriental del imperio romano, a su venganza ante las fuerzas disgregadoras que habían debilitado Roma durante demasiado tiempo.

Asistimos hoy, amigos, al enfrentamiento definitivo entre Roma y Palmira. Una pugna agónica y casi dramática ya que ambas potencias luchaban no por expandir dominios, ni por riquezas, sino por su propia supervivencia. Solo una de las dos podía seguir caminando por la tortuosa senda de la historia.

Bienvenidos al capítulo 28 de El Ocaso De Roma

Carlos de Miguel

ESCENA ZENOBIA 2 EN ROMA copy

Zenobia, reina de Palmira

Palmira, la perla del desierto, volvió a ser actualidad en 2015 debido a la destrucción a la que fue sometida por las hordas bárbaras islamistas en el contexto de la guerra en Siria. Esta gentuza no tuvo reparos en dinamitar templos como el de Bel, tumbas y arcos de triunfo. Pero la maldad de estos personajes fue más allá cuando decidieron decapitar entre las ruinas al director del sitio arqueológico que durante décadas había velado por Palmira. Se llamaba Khaled Asaad.

vista palmira

Hoy los admiradores de tan bella ciudad estamos de suerte porque Carlos de Miguel, profesor de historia y enamorado del Imperio Romano, dedica su último podcast a Palmira y su reina, Zenobia. Carlos lleva ya mucho tiempo publicando mensualmente cuidados audios en los que con claridad, rigor y buen gusto musical nos habla sobre los últimos siglos del Imperio.

Su página se titula El ocaso de Roma.

(Episodio 27) Zenobia Frente a Roma I. La Expansión De Palmira

Aporto mi colaboración en el arduo trabajo de Carlos en forma de portada para el episodio 27: Zenobia Frente a Roma I. La Expansión De Palmira.

Peña Amaya, Burgos

Algunas de las ilustraciones para la señalización del castro de Peña Amaya (Amaya, Sotresgudo, Burgos).  Proyecto de Patrimonio Inteligente.

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AÑO 574: “…el rey Leovigildo penetrando en Cantabria…, ocupa Amaya, conquista sus fortificaciones y reintegra bajo su autoridad a la provincia”. Juan de Bíclaro, Chronicon.

AÑO 712: “Llegó (Tarik ben Ziyad) después a la ciudad de Amaya, donde encontró alhajas y riquezas…”. Al-Macqari.

AÑO 860: “En la era 898 (año 860) el conde Rodrigo repobló Amaya y asaltó Talamanca”. Anales Castellanos Primeros.

Esa Amaya tan codiciada por visigodos, musulmanes y por la naciente Castilla se levantó en lo que conocemos como Castro de Peña Amaya, que ocupa el extremo oeste del macizo de Peña Amaya, un enérgico relieve en el borde meridional de Las Loras, asomado sobre la campiña como un bastión inexpugnable.

Perfectamente diferenciado del resto del relieve por el tajo de la fuente Hongarrera, el castro ocupa más de 50 ha con dos sectores a diferente altura. En el banco calizo inferior, 200 m sobre el fondo del valle, se reparte casi toda el área de habitación, en su momento protegida en algunos tramos por una muralla. Más de 100 m por encima se encuentra el promontorio del castillo, que junto con las estrechas plataformas de su ladera sur forman un último reducto de defensa.

La protección que le brinda su configuración natural, la existencia de fuentes permanentes y el dominio visual sobre un vasto territorio son factores que no pasaron inadvertidos. Las cuevas que horadan los cantiles fueron frecuentadas desde al menos los tiempos de la cultura Campaniforme, hace unos 4000 años, pero será en el Bronce Final, hace 3000 años, cuando podemos fijar la primera ocupación estable. El castro permanece habitado durante la Edad del Hierro, al menos en su segunda fase, la de los cántabros históricos, y verá de cerca las legiones de Roma durante las Guerras Cántabras y Astures (29-19 a. C.).

Tras el conflicto acogió un destacamento legionario, que cumplió labores de vigilancia hasta cerca del año 40 de nuestra era. Su marcha no supone el abandono de la plaza, pues continúa su vida a lo largo de todo el Imperio y, según las crónicas, así seguía a finales del siglo VI, como el centro de un poder autónomo que el rey visigodo Leovigildo ve necesario someter. Dentro del reino, poco antes de la invasión musulmana, Amaya es capital ducal de Cantabria y sede episcopal; por ello, el ataque del 712 de Tarik, el conquistador musulmán de la Península, tiene por objeto descabezar esta capital norteña, último reducto del poder visigodo.

Por su relevancia pasada, tras un periodo de abandono, esta será una de las primeras plazas repobladas al sur de la Cordillera Cantábrica, ya a finales del siglo VIII, aunque su incorporación oficial al reino astur se produce en el año 860 por iniciativa de Rodrigo, el primer conde que se asocia al nombre de Castilla. La vida de la Amaya medieval, plaza fuerte de la primera Castilla, que verá restaurado su obispado, con su aldea y el castillo del promontorio, continúa hasta avanzado el siglo XIV.

(Texto: Patrimonio Inteligente)

Puesta en valor de yacimientos prehistóricos en Zamora

Ilustraciones e infografías realizadas para el proyecto de señalización de dos dólmenes y un castro en la provincia de Zamora por encargo de Vacceo Integral de Patrimonio

Se trata del dolmen del Tesoro en Morales del Rey, el dolmen del Casetón de los Moros en Arrabalde y del castro de El Cerco en Sejas de Aliste.

mapa castro

 

Reconstrucciones para la Villa Romana La Olmeda, Pedrosa de la Vega. Palencia

Castillo Saldaña reducc

Algunos de los dibujos realizados para los nuevos contenidos museográficos del Museo de la Villa Romana La Olmeda, recién inaugurado en Saldaña.

Dibujos y diseños realizados para Patrimonio Inteligente.

Noticia en El Norte de Castilla de 4 de julio de 2018.

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Reconstrucción de la Torre de Doña Urraca en Caldas de Reis. Pontevedra

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En el siglo XII, la Reina Doña Urraca de Castilla, poseía una torre defensiva en la villa donde pasaban largas temporadas, junto con su hijo Alfonso, fruto de su matrimonio con Raimundo de Borgoña (Conde de Galicia), que reinaría como Alfonso VII. Así pasó a denominarse Caldas de Rex, siendo villa de realengo y abadengo.

Reconstrucción de la torre junto al puente que aún hoy cruza el río Bermaña, afluente del Umia y lugar de paso del Camino de Santiago. Encargo realizado por iniciativa de Tictura.