


Torre de San Vicente, Benicasim (Castellón)
Una de las muchas torres que se construyeron a partir del siglo XV para hacer frente a los ataques de los piratas berberiscos de Barbarroja.
José Ramón Almeida. Ilustración Arqueológica
Ilustración y arqueología



Torre de San Vicente, Benicasim (Castellón)
Una de las muchas torres que se construyeron a partir del siglo XV para hacer frente a los ataques de los piratas berberiscos de Barbarroja.
Mi amigo y colega Pedro Álvarez-Quiñones me dio a leer en su momento una selección de cuentos inéditos de inquietante temática como es habitual en su ya larga trayectoria como novelista, poeta y ensayista. En esta ocasión no pude por menos de proponerle la ilustración de alguna de estas bellas rarezas que, en ocasiones, sobrevuelan por encima del delirio romántico de Poe, Espronceda o Bécquer.
Producto de esta inmersión literaria en sus Cuentos urticantes son estas ilustraciones que aporto aquí, acompañadas de algunos fragmentos de las historias originales que esperan, aún, ver la luz en papel.



A continuación, algunos fragmentos de estos Cuentos urticantes de P. Álvarez-Quiñones:
«A lo largo de años de espionajes furtivos he oído carcajadas, disculpas, titubeos, calumnias, declaraciones de amor, amenazas, censuras, piropos y relatos sobre vicios nefandos; he conocido conspiraciones, participado de confidencias espeluznantes y accedido a colosales reservorios de estupidez y tontuna… Nadie como yo ha atesorado tal cantidad de pláticas inservibles movido solo por una comezón irreductible de curiosidad desbocada; nadie conoció jamás soledad tan fecunda, tan plena de matices, cromatismos, tornasoles e irisaciones.»
Muy indiscreto
«Sin lugar a dudas, Adefesio no era un perro como los demás: emitía unos ladridos chillones y estridentes, similares a trompetazos; acostumbraba a dormir boca arriba, con las patas estiradas, y no sentía la menor animadversión por los gatos. En cualquier caso lo que más me desconcertaba de él era su carácter insondable y extraño: tan disciplinado y obediente como cualquier perro al que se haya educado de manera correcta, hacía gala, empero, de las reservas típicas de un gato.»
Un extraño perro
«Durante nuestro cautiverio, fuimos llevados de aquí para allá, a lo largo de caminos anegados y carreteras mal asfaltadas, exhibiéndosenos en barracas de ferias rurales del Cáucaso junto a otros antropoides, la mayor parte, como nosotros, procedente de laboratorios más o menos clandestinos.»
La ciénaga


Incendio de Medina del Campo durante la Guerra de las Comunidades






Dólmenes de La Lora, Burgos
Juego de 48 cartas ilustradas para conocer los principales monumentos, personajes y hechosdurante la presenciamusulmana en la PenínsulaIbérica. 8 familias temáticas: Emirato de Córdoba, Califato de Córdoba, Reinos de Taifas I y II, Almorávides, Almohades, Reino Nazarí y edificios emblemáticos como la Giralda, la Alhambra, etc.






























Dibujos, diseño y maquetación: JR Almeida
Edita: www.ciudadesenjuego.com
El yacimiento de Sant Josep, situado al oeste de la población de la Vall d’Uixó (la Plana Baixa), es un asentamiento con recinto amurallado (1.600 m2) cuya evolución cronológica abarca un marco temporal a partir desde el Hierro Antiguo (s.VII a.n.e.) hasta los siglos IV y la primera mitad del V d.n.e. Sant Josep está situado cerca de la ermita homónima, en lo alto de una pequeña colina, por debajo de la cual corre el río Belcaire.
Fuente: https://www.castellonarqueologico.es/
Ilustraciones realizadas para ArqueoCas

Las aceñas del Puente Mayor, Valladolid
En la actualidad es difícil reconocer la estructura total que en su día llegó a tener este grupo de aceñas y batán. Sabemos que el conjunto estaba formado por tres construcciones unidas entre sí y todas ellas, a su vez, con el Paseo de las Moreras, primero a través de un puente de madera y desde 1738 por otro de piedra con tres ojos (según Ventura Seco) y que hoy se situaría bajo la chopera existente junto al cauce del río y el puente Mayor. Ya en el plano de Ventura Seco de 1738 se puede apreciar esta nueva configuración y existen numerosas fotografías de finales del XIX y del siglo XX en que se reconocen sus elementos.

Texto: Patrimonio Inteligente 2019
Asentamiento defensivo
Irueña se levanta sobre un cerro formado en la desembocadura del arroyo Rolloso en el río Águeda. Ambos cursos de agua y las empinadas pendientes del cerro ofrecieron al poblado una inmejorable defensa en casi todo su perímetro, con excepción de su lado meridional. A pesar de que solamente éste requería una protección artificial, los habitantes de Irueña construyeron una muralla en todo su contorno para completar su protección.
Texto: Vacceo


